El Camino de Santiago en Castilla y León es una larga ruta que atraviesa esta comunidad horizontalmente, en su tercio norte, de este a oeste. Llega por Burgos atravesando la provincia para llagar a Palencia y por último a León. Algunos de los edificios románicos más importantes, no sólo de Castilla y León sino de España, se construyeron en el Camino de Santiago por estas tierras, como San Juan de Ortega, San Martín de Frómista, San Isidoro de León, etc.
Camino de Santiago en la provincia de Burgos Redecilla del Camino (Burgos) En la iglesia de Redecilla del Camino, al poco de entrar en la provincia de Burgos se guarda una singular pila bautismal con una ciudad cuidadosamente tallada que simboliza la Jerusalén Celestial. San Juan de Ortega (Burgos) La iglesia del Monasterio de San Juan de Ortega es obra de mitad del siglo XII. La cabecera es hermosa, con tres ábsides de planta semicircular, El central tiene un ingenioso juego de columnas en las que se apoyan diversos arcos. En el interior, la escultura monumental está repartida en 76 capiteles, media docena de los cuales son historiados. Mención especialísima merece el triple capitel que reproduce el ciclo de la Natividad completo. Dicho capitel es objeto de admiración universal. En los equinoccios, a las 5 de la tarde, hora solar, es protagonista de un acontecimiento que se conoce como "Milagro de la Luz" gracias a un rayo de luz que ilumina el capitel de la Anunciación, siendo la contemplación del fenómeno algo fascinante, que mezcla el arte con lo mítico. El sepulcro de San Juan de Ortega, conservado en la cripta, es una joya escultórica del románico final español. Está completamente decorado con figuras y escenas, con relieves elegantes, de original factura y cuidada labra. Desde San Juan de Ortega podemos desviarnos al pueblo de Arlanzón, con bellos ábside y portada y también a San Pedro de Cardeña, de resonancias cidianas. Ciudad de Burgos: La portada de Cerezo de Riotirón Situada en el Paseo de la Isla. Pudo realizarse a finales del siglo XII con una ornamentación muy cargada. Incluso con cierto barroquismo en la labra de ropajes y cabezas de cuadrúpedos. El conjunto, por su labra, por los motivos iconográficos guarda estrecha relación con el románico de la zona de Sedano. Ciudad de Burgos: Las Claustrillas en el Real Monasterio de Las Huelgas Fue fundado por Alfonso VIII y su esposa Doña Leonor en 1187. La mayor parte de la fábrica es gótica, aunque conserva elementos románicos de transición. Goza de merecida fama el claustro, conocido como "Las Claustrillas". Su construcción está fechada en el cambio de siglo y sigue la normativa románica; las arquerías van sobre finas columnas pareadas. Los capiteles lucen motivos vegetales. Hormaza Hormaza no está propiamente en el Camino sino a pocos kilómetro de él, muy cerca de Hornillos del Camino. Pero para el amante del románico es visita inexcusable. El templo de Hormaza es del siglo XVI, aunque su portada románica es de extraordinaria belleza. Se estructura con cuatro arquivoltas abocinadas de medio punto, dos de las cuales se adornan con figuras interesantes. En la más interna pueden distinguirse arpías, jinetes, un águila con un animalito, aves etc. En otra arquivolta aparece un mensario con las tareas de los doce meses de año y además una escena con la "Última Cena". Además de la originalidad de los motivos iconográficos hay que resaltar que, tanto en lo arquitectónico como escultórico, el artista manifestó una técnica depurada y relacionado con lo Silense. Castrojeriz Castrojeriz es un pequeño pueblo con un legado monumental de primer orden. Conserva las ruinas del Convento de San Antón, el templo de las Madres Clarisas y las iglesias de San Juan y Santo Domingo. Nos debemos detener en la Colegiata de Santa María del Manzano de un románico apegado a lo cisterciense, ese estilo que con acierto han denominado "románico ojival" y que fue fundada en 1214. Tiene tres naves y la fachada occidental es verdaderamente preciosa, gracias a su portada de arquivoltas abocinadas y el enorme rosetón superior, que son flanqueados por contrafuertes y ventanales puramente románicos. En su interior se guarda un buen tesoro artístico, en que destaca la estatua policromada de la Virgen del Manzano, del siglo XIII. También hay que visitar el claustro de San Juan, obra de transición del románico al gótico. Camino de Santiago en la provincia de Palencia San Martín de Frómista (Palencia) Estamos ante la diosa del románico palentino. Resulta sorprendente la perfección de sus formas, sus volúmenes, su exacta y perfecta construcción, su belleza arquitectónica y su riqueza ornamental. Hablamos de la iglesia del antiguo monasterio de San Martín de Tours, erigido en pleno siglo XI. De planta rectangular, se trata de una iglesia de tres naves, más alta y doble la central que el resto, con crucero acusado sólo en alzado y linterna poligonal. El hastial es flanqueado por dos torrecillas cilíndricas. Portadas, ventanales con arquivoltas sobre columnas encapiteladas de la mejor calidad y un total de 300 canecillos ofrecen al espectador un mareante juego de formas. Ya en el interior, tan grandilocuentemente como su cara externa, veremos sus tres naves separadas por pilares acodillados en la zona del crucero y cuadrados en las naves. La cubierta es de bóveda de medio cañón. Cincuenta capiteles -algunos réplicas de los originales- deleitan con imágenes costumbristas y religiosas. En definitiva, un templo que nos traslada a una atmósfera espiritual que emana reposo y alegría. Santiago de Carrión de los Condes (Palencia) El total de la iglesia de Santiago suele pasar desapercibido, sobre todo su interior, ya que es su fachada occidental románica con la portada y su famoso friso escultórico la que suele atraer toda la atención del turista y peregrino. En efecto, ambos elementos citados son considerados como piezas indiscutibles de este estilo en España.. Destacable es el conjunto de capiteles de la portada y sobre todo la corona de esculturas que adornan la arquivolta intermedia con representación de diferentes oficios. Por encima el soberbio friso con Cristo en Majestad rodeado por el Tetramorfos y un soberbio Apostolado. En Carrión no se debe olvidar visitar la magnífica iglesia de Santa María, del siglo XII. Santa María de Carrión de los Condes La iglesia de Santa María es la más antigua de Carrión, del siglo XII, Tiene tres naves, crucero y tres ábsides, aunque con reformas. Lo más conocido y valorado es su puerta meridional de amplias arquivoltas de medio punto sobre capiteles de rica escultura. La arquivolta externa lleva 30 tallas algo erosionadas y, por encima, un friso esculpido con el episodio de la Adoración de los Magos. Villalcázar de Sirga (Palencia) Casi a medio camino entre Frómista y Carrión de los Condes, en pleno Camino de Santiago, no debemos olvidar parar a contemplar el templo de Santa María la Blanca de Villalcázar de Sirga, perteneciente a una encomienda templaria. Es un sobrio e imponente templo de transición entre románico y gótico (aunque se puede decir que pertenece arquitectónicamente más a este último estilo aunque con resabios escultóricos tardorrománicos). tiene tres naves, amplio crucero y tres capillas absidales. Su fachada meridional cubierta por un alto porche tiene una gran portada de arquivoltas ligeramente ojivales repletas de estatuas y por encima dos frisos esculpidos representando a Cristo en Majestad rodeado por el Tetramorfos y los Apóstoles y por debajo a la Virgen Blanca adorada por varios reyes, entre los que se encuentra Alfonso X el Sabio. En el muro occidental de la nave del crucero y en posición contigua, se abre otra portada similar a la descrita pero más pequeña. Esta suma de elementos cobijados bajo la alta bóveda del pórtico transmiten un intensísimo sabor medieval a quien lo contempla. Uno de esos momentos de gozo que el Camino de Santiago regala a sus esforzados peregrinos. La escultura es arcaizante para ser del siglo XIII y su concepción y formas se pueden considerar pertenecientes todavía al románico tardío. No debemos irnos de la iglesia de Villalcázar de Sirga sin acercarnos a los sepulcros policromados góticos de Don Felipe y su esposa Doña Leonor. Camino de Santiago en la provincia de León Sahagún: San Tirso (León) Sahagún es una de las más destacadas escalas del Camino de Santiago y lugar de interesante historia. Aquí existió uno de los más poderosos cenobios de la España cristiana medieval. Originario del año 880 (Alfonso el Magno), durante los siglos fue ganando poder hasta llegar a dominar sobre más de noventa monasterios e iglesias, en época de Alfonso VI. De la última construcción románica de este monasterio (de pleno siglo XII) no quedan sino restos mínimos. También es Sahagún un lugar interesante porque se le considera uno de los focos primitivos de ese arte mestizo llamado románico mudéjar. Las iglesias de San Tirso y San Lorenzo son buena prueba de ello. La iglesia de San Tirso es muy importante pues se considera que fue una de las primeras iglesias románicas españolas en que se reemplaza la piedra por el ladrillo para llegar a ser lo que se ha venido en denominar Románico-Mudéjar. Parece que se inició su edificación en las primeras décadas del siglo XII. Lo que se conserva de este periodo es la cabecera con tres ábsides y la torre que se erige sobre el transepto. La decoración de los dos ábsides laterales se invierte con respecto al ensayado en el central. La torre es portentosa desde el punto de vista arquitectónico. Sobre un cuerpo troncopiramidal se alzan otros tres más con arquerías, teniendo los inferiores columnas pétreas como apoyos. En el interior llama la atención que el trazado de los arcos triunfales es de herradura. Sahagún: San Lorenzo (León) San Lorenzo es otro magnífico ejemplar del románico mudéjar, aunque ya en su fase "clásica" que se extiende por toda la Tierra de Pinares castellana. Data de comienzos del siglo XIII, como tantas construcciones de este estilo. De grandes dimensiones, su estructura es similar a San Tirso pero su material de construcción es plenamente de ladrillo. La cabecera tiene tres ábsides con bellas arquerías de herradura y alfiz. La enorme torre presenta cuatro cuerpos. El inferior tiene arcos ciegos, los dos superiores presentan cuatro vanos con arcos doblados, y el último cinco vanos rodeados de arco sencillo. A 5,1 km de Sahagún, se debe visitar el famoso Monasterio de San Pedro de las Dueñas, otro edificio que se comenzó en románico puro de piedra y se finalizó en ladrillo. Ciudad de León: Basílica de San Isidoro Esta iglesia se levanta en un lugar donde se alzaban otras anteriores iglesias. La última de ellas fue edificada por Fernando I para albergar las reliquias de San Isidoro de Sevilla. Esta antigua iglesia no era de grandes proporciones y su estilo era plenamente prerrománico - asturiano. Posteriormente se mandó edificar el famoso y soberbio Panteón de los Reyes, monumento sepulcral que actualmente es lo más antiguo que se conserva. En sus bóvedas se pintó en el siglo XII un repertorio de primer orden en el románico europeo `por lo que se la denomina la "Capilla Sixtina" del románico. Poco después se mando reconstruir la iglesia ya al estilo románico pleno que imperaba en aquella época y traído por los aires internacionales del Camino de Santiago. Esta basílica se construyó con tres naves, crucero saliente y cabecera de tres ábsides que perdió el central a finales de la Edad Media para convertirlo en gótico. En el costado meridional se abren las dos monumentales puertas. La del Perdón se abre en el muro del hastial del crucero y se decora con un tímpano bellamente esculpido con las escenas del Descendimiento, el Sepulcro vacío y la Ascensión. Las mochetas que lo sostienen son magníficas con dos expresivas cabezas de animales. Por encima aparecen las figuras hieráticas y solemnes de San Pedro y San Pablo y más arriba una arquería sobre el tejaroz. La Puerta del Cordero es más bella aún, con la escena del Sacrificio de Isaac. Le acompaña las esculturas de San Isidoro y San Vicente y un hermoso zodiaco. El interior respira un difícilmente descriptible ambiente medieval. La penumbra, la solidez de los pilares, la imaginación de las tallas transportan al visitante a un mundo olvidado. Tampoco es despreciable el museo que conserva algunas piezas de arte mueble de primera magnitud. Corullón: San Miguel (León) Iglesia de comienzos del siglo XII, bien conservada y restaurada. Presenta una sola nave de tres tramos rematada en ábside sin presbiterio. La decoración de canecillos es de primer orden, proliferando diversos personajes, situaciones obscenas y animales reales y fantásticos. La puerta del muro meridional es sencilla con arquivolta sobre altas columnas. Por encima hay una arquería ciega sobre columnas que recuerda a la del hastial del brazo meridional del crucero de San Isidoro en León. Corullón: San Esteban (León) Según reza una inscripción, fue inicialmente construida en el año 1086, derribada siete años más tarde y luego reconstruida completamente en otros siete. Siendo así nos encontramos ante una primitiva construcción de finales del siglo XI. Lo más importante es su puerta emparentada con la de las Platerías de la Catedral de Santiago. No cabe duda de que su estructura y decoración (sólo una primera impresión lo delata) pertenecen a esa fase esencial de nuestro románico a caballo entre los siglos XI y comienzo del XII con Santiago, León, Frómista y Jaca como máximos exponentes. Villafranca del Bierzo (León) Siguiendo el Camino de Santiago, antes de penetrar en Galicia, y como último eslabón en Castilla y León, encontraremos la iglesia de Villafranca del Bierzo y su famosa puerta del Perdón, así llamada porque los peregrinos imposibilitados de continuar hasta Compostela podían alcanzar las mismas gracias. También es destacable el cercano Monasterio de Carracedo, con su conocido "Mirador de la Reina". |